El código de barras no se lee después de imprimir

Actualizado el 16 de agosto de 2026

La etiqueta ha salido. Se ve limpia. El lector del mostrador la rechaza.

Un lector no ve una imagen: mide anchos de barras y de espacios y los compara con una especificación. Un código puede verse perfecto y ser ilegible, y por eso este problema es tan difícil de diagnosticar a ojo. Hay tres causas, y conviene mirarlas en orden porque sólo una es gratis de comprobar.

1. Se imprimió más pequeño de lo diseñado

Con diferencia la más común, y la única que puedes descartar sin tocar la impresora.

Si la etiqueta venía dentro de una hoja A4 y la mandaste entera al rollo, todo se imprimió a algo menos de la mitad de su tamaño. Unas barras diseñadas con un ancho que el lector puede resolver ahora miden la mitad.

  1. Abre el PDF original en Vista Previa y pulsa Cmd+I.
  2. Si pone 210 x 297 mm, ésta es tu causa.
  3. Mide la etiqueta impresa con una regla y compárala con 10x15.

No se arregla con ajustes de impresión. La etiqueta hay que recortarla de la hoja a tamaño real nuestra herramienta gratuita lo hace sin reescalar, así que el código conserva exactamente las medidas con las que se generó.

2. La densidad es demasiado baja

Si el tamaño es correcto, el siguiente sospechoso es el calor. Una impresora térmica oscurece el papel calentándolo, y con poco calor las barras salen grises, con los bordes fundiéndose en el hueco.

El lector necesita una frontera clara entre barra y espacio. Un borde difuso la emborrona, y el aparato o falla o lee mal.

Sube densidad u oscuridad dos pasos e imprime una prueba. Repite si hace falta.

No te vayas al máximo. Demasiado calor tiene su propio fallo: las barras se expanden hacia los lados, los huecos se estrechan y un código demasiado oscuro falla igual que uno demasiado claro. Hay una ventana, y acercarse a pasos funciona mejor que saltar a un extremo.

3. El tramado rompe las barras

Menos frecuente y más desconcertante, porque la etiqueta se ve texturizada en vez de defectuosa.

El tramado simula grises repartiendo puntos. Es lo correcto para una foto y lo peor posible para un código: una barra sólida se convierte en una barra moteada con el borde irregular, y el lector mide un ancho distinto en cada punto.

Donde el driver lo exponga, pon el tramado en ninguno. Mira una barra de cerca: si está salpicada en vez de sólida, ésta es la causa y ninguna cantidad de densidad la va a corregir.

Orden de comprobación

  1. Mide la etiqueta. Gratis, inmediato y lo más probable.
  2. Mira una barra de cerca. Moteada es tramado. Gris y difusa es densidad.
  3. Sube la densidad dos pasos y reimprime.
  4. Imprime la prueba interna de la impresora si nada de lo anterior sirve — se salta el Mac por completo y te dice si el cabezal está bien.

Antes iba y ahora no

El papel térmico envejece: reacciona al calor, que es todo su mecanismo, así que también reacciona a un almacén caluroso, al sol de una ventana y al tiempo. Un rollo guardado medio año imprime más gris que uno nuevo con la misma densidad.

Y un cabezal con polvo o adhesivo pegado deja líneas finas sin imprimir que cruzan las barras. Límpialo con alcohol isopropílico y un paño sin pelusa, y prueba un rollo nuevo, antes de tocar ningún ajuste. Las dos cosas salen más baratas que depurar un driver que funcionaba bien.

Si además la etiqueta sale descolorida en general, el patrón del fallo dice si es el rollo, el cabezal o el archivo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no se lee el código de barras si se ve perfecto?

Porque el lector no mira el dibujo, mide el ancho de las barras y los espacios. Un código impreso a la mitad de su tamaño sigue viéndose nítido y es ilegible, porque cada barra es ahora más estrecha de lo que el lector puede resolver.

¿Qué densidad de impresión hay que poner?

De media a alta, y luego ajustar. Demasiado poca deja barras grises con los bordes difuminados; demasiada las expande y cierra los huecos. Sube de dos en dos e imprime una prueba, en lugar de irte al máximo.

¿Qué es el tramado y por qué estropea el código?

El tramado simula grises repartiendo puntos. Está bien para fotos y mal para códigos de barras: convierte una barra sólida en una barra moteada con el borde irregular, y el lector ve un ancho que no es constante. Ponlo en «ninguno» donde el driver lo permita.

Ayer se leía y hoy no.

Algo ha cambiado, y rara vez es el archivo. El papel térmico se degrada con el calor y la luz, así que un rollo viejo puede imprimir bien y perder contraste en días. Un cabezal con restos de adhesivo deja líneas sin imprimir que cruzan las barras.

Que la próxima salga sola

LabelPrint mide una vez dónde está la etiqueta dentro de la hoja y recorta igual todas las siguientes. Gratis hasta 5 etiquetas al día, sin cuenta. La app está en español.

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